Por qué se rompe una cornamusa (y cómo evitar daños en tu embarcación)
Las cornamusas pueden romperse por la tensión constante generada por el viento y el oleaje durante el amarre. Estos tirones, muchas veces imperceptibles, van aflojando la fijación, dañando la fibra del casco y generando desgaste en la pintura.
El problema principal es el uso de cabos tradicionales, que no absorben el impacto y transmiten toda la fuerza directamente a la embarcación.
La solución está en utilizar cabos con absorción de impacto, que reducen los tirones bruscos y protegen tanto la cornamusa como el barco, evitando daños a largo plazo.
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